God of gamblers es, sin duda, la mejor película de lo que dió en convertirse en una fuente de secuelas en la que cada una era peor que la anterior... y de otro fenómeno, las películas de jugadores y de torneos no marciales, donde los torneos podían ser de jugadores, de cocineros o de bailarines... God of gamblers estaba en el origen de todo.
Chow Yun Fat, elegantísimo, borda sus dos papeles: Uno como el Dios De Los Jugadores, un hombre con un dominio sobre cualquier faceta del juego prácticamente sobrenatural (véase el primer "torneo" de la película, que casi roza el torneo marcial) y que por azares de la vida se vé relegado a poseer la mente de un niño pequeño, enviciado con el chocolate... y éste es el segundo papel, que un todoterreno como Chow Yun Fat interpreta con la misma convicción (y aún con la misma gracia) que el del legendario Dios De Los Jugadores.
Andy, por su parte, está muy convincente en su eterno papel de buscavidas, de perdedor de buen corazón... cosa nada difícil, por otra parte, ya tenía experiencia. Joey hace de Joey tan bien como es de esperar y siempre es agradable ver a dos auténticos miembros de las Tríadas con pedigrí, el Gran Bruto (Shing Fui On, por supuesto) y otro menos conocido pero, seguramente, igual de letal, Charles Heung... y las refrescantes presencias femeninas, aunque demasiado escasa, de la gran Michiko Nishiwaki y de Sharla Cheung.
La película, huelga decirlo, es un disfrute constante, en cualquiera de sus aspectos. Como comedia (ver al estiradísimo y totalmente autosuficiente Dios De Los Jugadores convertido en un niño patético tiene su aquél), como melodrama (aunque se desaprovecha el papel de Janet, dejándolo en casi anecdótico cuando podría haber dado mucho más de sí, pero Wong Jing carece de la entidad como para ser un convicente director de melodramas) y las escasas pero agradecidísimas escenas de acción, destacando el buen trabajo de los especialistas en las escenas en los andamios (Andy se muestra verdaderamente ágil), la corta pero sumamente efectiva pelea en el metro, homenajeada (cuando no directamente fusilada) una y otra vez (recientemente, por ejemplo, en The Tube y Ninja) y donde podemos ver un pequeño homenaje de Wong Jing a En busca del arca perdida y su famosa secuencia del cuchillo y otro de sus homenajes, la mítica secuencia del bebé y la escalera, tomada directamente de "El acorazado Potemkim"... y, si hablamos de tiroteos, destacar dos secuencias, una, cuando Andy se hace con una pistola que se le dispara nada más tomarla (hasta le levanta el pelo a Charles Heung) y que Andy dispará hasta treinta y cinco veces, más o menos, según conté... ésto, sin recargar, tiene mucho mérito... y el otro gran momento de la peli, cuando Chow Yun Fat toma dos pistolas e inicia su particular (y demasiado breve) heroic bloodshed... Wong Jing no es tonto, y siempre dá al público chino lo que éste quiere ver... y el público chino ya había visto a Mark Gor, Mark Lee o Ko Chow empuñando un par de pistolas... y sabe lo que Chow puede hacer con ellas... ¡Y cómo cambia todo cuando Chow comienza a disparar!.
Excepcional película, pues, una de ésas películas de la cinematografía de Hong Kong que gana con el tiempo y con cada visión, y una de las mejores de la cinematografía tanto de Chow como de Andy... y que por supuesto, recomiendo encarecidamente.
Churri.
Esto es un Comentario de "GOD OF GAMBLERS"

